¿Cómo generar valor a tu empresa a través de la Calidad y la Innovación?

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En entornos tan competitivos como los que vivimos hoy en día, innovar se hace una prioridad en nuestras estrategias, así como transformar nuestras organizaciones con sistemas de Calidad, que realmente sean eficientes y que permitan espacios de creatividad para agregar cada vez mayor valor para nuestros clientes.

Hablar de Calidad significa hablar de un concepto integral, entre procesos y personas, donde es necesario responder las siguientes interrogantes:
• cuál es nuestro norte,
• hacia dónde vamos,
• cuáles son nuestros objetivos,
• qué y cómo queremos hacerlo para lograrlo,
• cuáles son los procesos que debo ejecutar para alcanzar mis metas y agregar valor a nuestros servicios.

Y como son las personas las que ejecutan estas acciones y hacen posible que las cosas sucedan, entonces valdría la pena analizar: si el estado de ánimo, las creencias o prejuicios y nuestras emociones en general como seres humanos que somos, afectan o no mis resultados.

Desde el ámbito tanto personal como organizacional, siempre nos encontramos con barreras creadas por nosotros mismos o aprendidas durante nuestra crianza, lo que expertos en psicología positiva denominan “creencias”, que nos limitan y nos impiden avanzar. Por lo tanto, dentro de nuestras organizaciones como en nuestra vida personal, debemos convertirnos en maestros en el manejo de nuestras emociones y creencias, trabajar en ello a diario, tomar esas “creencias que nos limitan” y convertirlas en el motivador más potente para demostrarnos, que así como tuvimos el poder de instaurarlas en nuestros pensamientos y asumirlas como verdad absoluta, tenemos el mismo poder para convertirlas en creencias totalmente contrarias, que jueguen a nuestro favor y que no nos saboteen nuestro día a día.

Igual pasa en las organizaciones cuando hay resistencia a los cambios, por el temor a equivocarnos, por el temor a no creernos capaces de lograr el objetivo o superar el anterior. Cuando instauramos en nuestro ambiente laboral los permisos emocionales necesarios para crear y hacer de los errores nuestros aprendizajes y verdaderos maestros, solo entonces, podremos alcanzar la excelencia, solo entonces tendremos individuos valientes capaces de innovar y superar la competencia y las expectativas de los clientes, solo entonces podremos ser únicos e irrepetibles, nuestro mayor poder diferenciador saldrá a flote. Son esos valientes miembros de equipo los que construyen lo que llamamos el ADN de las organizaciones, combinando la esencia de la organización con la esencia de cada persona.

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