¿Cómo empezar una carrera como consultor de empresas e impulsar negocios en Madrid?

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Para iniciar oficios como consultor de empresas en Madrid es importante entender las tendencias del mercado y adelantarse a las necesidades de potenciales clientes.

Cuando decidí  crear mi propia empresa de consultoría y emprender como consultor de empresas en Madrid, lo hice con la firme convicción que podía ayudar a más organizaciones o emprendedores, porque tenía el respaldo de la experiencia para poder ofrecer servicios, metodologías y herramientas, que previamente había puesto en marcha y conocía al detalle cómo implementarlas y cómo sacar el mejor provecho de esas herramientas. Porque tras años de prácticas aprendí las técnicas que dan resultado y cuales no, aunque siempre digo “nadie es dueño de la verdad”.

Lo primero que hago cuando conozco a un potencial cliente, que busca a un consultor de empresas, es escuchar con suma atención sus necesidades, experiencias, objetivos, aspiraciones; lo observo detenidamente, y observo su entorno. Cada empresa es un mundo diferente y lo que funciona en sitio no tiene porque funcionar en otro, lógicamente, por eso siempre hablo de lo que podemos hacer adaptándolo a la medida de cada organización, como si fuera un traje a la medida.

Lo segundo que hago es tratar de ser muy empática y ponerme en los zapatos del cliente. No hay soluciones mágicas ni un Consultor tiene las respuestas perfectas siempre. En la mayoría de los casos, los mismos clientes cuando narran su situación tienen las respuestas de manera inconsciente, nadie sabe mejor que ellos cómo funciona la organización, por tanto, mi misión muchas veces es mostrarles desde una perspectiva diferente, cómo esas respuestas se convierten en un Plan de Acción y en cambios para lograr los resultados que espera.

Lo tercero que hago es resaltar lo que hacen bien, trato de visualizar sus fortalezas y cómo esas fortalezas ayudarán a sembrar las acciones de cambio. Cuando les hablo de cambio, lo hago con humildad, sutileza pero al mismo tiempo con objetividad y criterio para demostrarles la razón lógica de que se produzcan esos cambios. Y eso se logra cuando uno ha tenido la experiencia profesional que te ayuda a soportar y validar tus hipótesis. Cuando tienes la fluidez para exponer anécdotas o ejemplos similares al del cliente, se nota inmediatamente la confianza que eso representa, porque el cliente sabe que dominas el tema y no estás improvisando.

Recomendaciones para vencer la desconfianza (natural) del empresariado madrileño

En el tiempo que llevo en Madrid, que no ha sido mucho, he percibido mucha desconfianza frente a los Consultores de Empresas, y sin ánimo de ser arrogante quizás algunos, incursionen en esta carrera sin la suficiente experiencia y demuestran más las ganas de obtener un beneficio que de ayudar.

Mi experiencia como profesional y a nivel de consultoría ha sido en el sector turístico, específicamente en el Hotelero. He tenido la oportunidad de trabajar con Hoteles de cadena con más 400 habitaciones, Hoteles medianos de menos de 100 habitaciones y pequeños con menos de 30 habitaciones. Y generalmente cuando les pregunto por su visión a futuro y sus planes, no siempre lo tienen bien estructurado. Igual pasa con los objetivos, los procesos operativos y estándares de servicio.

Los conocen pero no están respaldados de una estructura formal ni una metodología de trabajo. Y allí empieza la magia para mí. La visión del propietario es la esencia de todo negocio, y eso se debe transmitir de manera sólida y constante. “El negocio debe funcionar igual o mejor cuando el dueño o jefe no está.” Tener esa estructura es lo que permitirá tener un crecimiento sostenido y rentable en el tiempo, lograr resultados de calidad de manera constante y sentar las bases para la mejora continua.

Para mí ser Consultor de Empresas es una misión de vida, amo lo que hago, es mi pasión, y eso lo transmito de forma natural cuando hablo, no es algo que se aprende como una receta de cocina, eso fluye de mis poros de manera incontenible, y es eso lo que quizás cautiva a la gente con la que he tenido la grandiosa oportunidad de convertirlos en mis maestros, porque de cada cliente, de cada equipo de trabajo, voy aprendiendo y perfeccionando mis herramientas.

¿Y tú ya decidiste darle el empujón a tu empresa?

 

Ana María Pittaluga

www.anapittaluga.com

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